alternativa

Tipos de lupus

El lupus es una enfermedad autoinmune, que aparece de varias formas y puede afectar a cualquier parte del cuerpo, pero comúnmente afecta la piel, las articulaciones, el corazón, los pulmones, la sangre, los riñones y el cerebro.

Lupus eritematoso sistémico

Es la forma más común de lupus. Puede dañar muchas partes del cuerpo, incluyendo las articulaciones, la piel, los vasos sanguíneos y los órganos. Los pacientes pueden experimentar erupciones rojas en la piel, fatigas extremas, dolor en las articulaciones, hinchazón y fiebre, durante años sin darse cuenta, sin conocer un patrón para los peores episodios de la enfermedad o sin que un médico sea capaz de diagnosticar el lupus. Estos síntomas pueden aparecer, desaparecer y pueden ser leves o graves.

El lupus se diagnostica frecuentemente mediante un examen de sangre. Un análisis de anticuerpos antinucleares identifica los auto-anticuerpos que atacan los propios tejidos y células del cuerpo. Si un resultado es positivo no significa automáticamente que una persona tiene lupus, se trata de una pieza más en el rompecabezas. Para el diagnóstico del lupus influyen los síntomas del paciente, un examen físico y otras pruebas de laboratorio.

Lupus inducido por medicamentos

El lupus inducido por medicamentos es una condición que imita los síntomas de lupus, pero causada por el efecto de ciertos fármacos, que normalmente se toman durante largos períodos de tiempo. En estos casos el lupus es completamente reversible una vez que se suspende el tratamiento.

Muchos medicamentos han sido asociados a este trastorno, pero solo algunos son considerados los principales culpables, por ejemplo, los fármacos utilizados para el tratamiento de enfermedades crónicas del corazón, de la glándula tiroides, de la hipertensión, de trastornos neuropsiquiátricos, antiinflamatorios, así como varios medicamentos anticonvulsivos. Los tres fármacos principales, responsables del lupus inducido, son:

• procainamida (Pronestyl), usada para tratar arritmias cardiacas
• hidralazina (Apresoline), se utiliza para tratar la hipertensión
• quinidina (Quinaglute), usada para tratar arritmias cardiacas

Lupus discoide

El lupus discoide puede distinguirse del lupus eritematoso sistémico por la gravedad de las erupciones, ya que se caracteriza por el desarrollo de úlceras inflamatorias crónicas en la cara, las orejas, el cuero cabelludo y en otras áreas del cuerpo.

Estas lesiones pueden ser duras y dejar cicatrices. Algunos pacientes reportan lesiones y cicatrices en el cuero cabelludo, lo que imposibilita el re-crecimiento del cabello en esas áreas.

Es posible que la enfermedad se extienda a los órganos internos, para diagnosticar el lupus discoide en estos casos se realiza una biopsia de la piel, ya que otras enfermedades pueden tener los mismos síntomas.

Las mujeres son más propensas a padecer esta enfermedad y se ha demostrado que fumar cigarrillos y exponerse a la luz solar puede agravar la situación.

Lupus neonatal

Este es un tipo de lupus temporal que afecta al feto o a los recién nacidos. Se produce cuando los anticuerpos de la madre pasan al hijo, en el útero. Estos auto-anticuerpos pueden afectar la piel, el corazón y la sangre del bebé.

El lupus neonatal a veces aparece como una erupción poco después del parto y pueden pasar varios meses antes de desaparecer.

Lupus eritematoso cutáneo sub-agudo

Esta variante de lupus se caracteriza por mostrar lesiones en forma de manchas rojas y ásperas en los brazos, los hombros, el cuello y el tronco. La cara no es una zona muy afectada en estos casos.

Las personas con lupus cutáneo sub-agudo pueden desarrollar artritis y además deben evitar la luz solar natural, así como las camas de bronceado porque la sensibilidad a la luz puede agravar la enfermedad

Las mujeres que padecen de lupus cutáneo sub-agudo enfrentan el riesgo de tener bebés con lupus neonatal o daño cardíaco congénito.

Las lesiones en la piel pueden ser tratadas con la aplicación de cremas de corticosteroides, pomadas, geles y remedios.